viernes, 2 de enero de 2026

Tras la culpa

Un dolor inmenso, casi insoportable, lo atormentaba.

No podía creer que hubiera hecho algo semejante, pero así había ocurrido.

Su juicio turbado por el alcohol, el peso de los años, los problemas acumulados; escollos que parecen infranqueables cuyo tamaño espanta al más valiente de los hombres.

La vida transcurriendo, 
día a día, 
gota a gota, 
como llovizna sobre un mar abierto de horizonte inabarcable.

Pronto doblarás la esquina y no te será posible recorrer aquellos campos lozanos.

En la frente de tus padres se han abierto surcos que demuestran que la vida se desliza lentamente por el caudal del Tiempo.

A lo lejos, 
un sonido acapara el mundo:
un crujido, un chirrido, 
el último estertor de un niño que agoniza y grita y gime y llora.

¡Es tarde, ya viene!



No hay comentarios:

Publicar un comentario