martes, 14 de octubre de 2014

Es difícil cabalgar hacia un infierno...

Es difícil cabalgar hacia un infierno
es complicado tener todo
y no tenerlo.

Cuan desgraciado es aquél 
que poseyendo
nada más tiene que dolor
y amargo tiempo.

Quiero olvidar las hojas rotas del otoño.
Quiero que el miedo se marchite caminando.
Que nadie avance hasta mi mundo oscuro y tierno,
que el tedio acabe destruyendo ya mi cuerpo.

Abandonados con el don de la esperanza.
Abarrotadas calles por las que avanza
un corazón, amigo y puro compañero
una razón por la que decir un te quiero.

Un beso amargo pero dulce y verdadero
algo insólito en la tiniebla del averno.
Algo maldito en el lugar donde el dinero
es el más duro, burdo y útil carcelero.

El que envenena, drena y sangra tus heridas.
El que rellena tu comida de herbicidas,
aquél que tu mente aniquila y asesina,
aquél que encuentras a la vuelta de la esquina.

Esa esperanza ya no avanza, ha menguado,
la oscuridad con ella ya ha terminado,
aquellos vanidosos un plan han trazado;
quemar tu vida y el producto trabajado.

Versos inútiles que vuelan, impasibles
gentes que no pueden pensar en imposibles.
Los hombres andan, desdichados y marchitos, 
mujeres gritan en sus casas maldiciendo,
haciendo ver que es su cuerpo aquello eterno
que no todos tienen derecho a conocerlo.
Que no por ver y contemplar algo tan bello
puedes tomar propia justicia y retenerlo.

Amedrentadas caras largas sólo veo,
personas rezan a aquél dios, creen conocerlo,
piensan que un único suspiro es todo el viento
capaces de responder todo, sin hacerlo.

Mentiras viajan ultrajadas por el tiempo,
mentiras mueren al pretender detenernos,
que jamás nazca otro dios en este cielo
que nunca vuelva a la tierra bendiciendo.

No necesitas una paz que te suscite
amor y gloria para aquel justo y valiente.
Sólo pretendes ser tu misma, alma creciente,
ojos que observan con esa mirada ardiente.

Un ser que actúa en reacción a lo que siente
un indomable corazón que siempre muerde,
es el que lucha contra todo y se resiente.

Pero a pesar de todas las malas corrientes
no se preocupa porque él nunca se pierde.

Carlos Manuel González Prieto

martes, 30 de septiembre de 2014

El concepto de empresa.

Bajo el yugo del sistema capitalista, aceptamos que se nos robe, que se nos esclavice, que se nos mienta y se nos confunda para tomar direcciones determinadas que luchan en pos de los intereses de otros privilegiados que se creen con el derecho a hacerlo.
Se nos confunde hasta tal punto que acabamos aceptando maniobras perpetradas por esos privilegiados, que realmente atentan contra el pueblo mismo.
En este texto explicaré una de esas maniobras, que no es nada más y nada menos que la empresa.

Considero que la mejor manera de analizar un concepto es hallando su naturaleza y juzgándola objetivamente, así que procederemos a hacer las verdaderas preguntas ¿Cuál es la naturaleza de una empresa? ¿Cuál es su objetivo en la sociedad? ¿Para qué se utilizan las empresas?
La naturaleza de una empresa es el beneficio propio, y éste se pone en práctica sin tener en cuenta a ningún otro individuo de la sociedad misma en la que se instaura. Viéndola desde este punto, la empresa realmente parece ya algo antisocial, pero rápidamente nos persuadimos de que esto es tan aceptado comúnmente que ni siquiera nos damos cuenta. Y esto es así por el simple hecho de que nos hallamos bajo ese yugo del sistema capitalista anteriormente descrito.
Cualquiera podría pensar que el hecho de que el beneficio propio sea el origen y naturaleza de una empresa es algo respetable e incluso bueno, ya que en muchos casos existen estas personas que, habiéndose tragado todos los principios y valores morales falaces que toman sus bases única y exclusivamente de los oscuros intereses de los privilegiados, viven su vida basándose en esos mismos principios y valores, y toman todo el tiempo de su vida frustrados por el hecho de que no son capaces de conseguir el éxito deseado.
Pensar que realizar algo únicamente por y para uno mismo, es algo respetable y bueno, sería equiparable a pensar que es algo bueno que un ladrón tome tus joyas por y para su enriquecimiento económico. Y es que no hay una gran diferencia entre lo que el empresario y el ladrón hacen, de hecho podrían considerárseles exactamente lo mismo, ya que tanto uno como otro utilizan la coacción para conseguir lo que quieren.

¿Dónde está la coacción?
Es algo muy simple, primero definiremos el concepto y después juzgaremos. Una coacción funciona de la siguiente manera: Existe un primer sujeto que tiene un interés en concreto, y dentro del cumplimiento de este interés, existe un factor determinante donde entra el segundo sujeto. El primer sujeto deja bien claro que si el segundo sujeto no hace cumplir los intereses del primero, las consecuencias para el segundo sujeto serán nefastas. Y esto es, obviamente, una falta absoluta de libertad, puesto que el segundo sujeto se ve condicionado por la causa que el primer sujeto le impone, impidiendo así que el segundo sujeto actúe conforme a su esencia. Esto aplicado al concepto de empresa actual se explica de manera muy sencilla. El proletariado está rodeado de ideas tales como que el trabajo dignifica, que es necesario, y que se trata de la aspiración de todo hombre, y a su vez, también se halla condicionado por una causa bien clara: Sin dinero no hay comida, y sin trabajo no hay dinero.
Todos conocemos bien qué es lo que ocurre cuando uno no se alimenta, ¿Verdad? Ese es el momento en el que hallamos la coacción; si un trabajador se niega a trabajar porque piensa que no es justo que la mayor parte de lo que produce sea acaparada por otra persona que, en muchos casos, ni siquiera conoce, se ve en la miseria más absoluta, y no sólo eso, sino que se vería en una situación de exclusión social.
En este caso, la causa de que el hombre trabaje no es otra más que el hambre, se ve condicionado absolutamente por la necesidad de él mismo y su familia, y actúa como actúa por el simple hecho de que, en caso de que se niegue, tanto él como sus familiares se encontrarán cara a cara con la miseria.

Ante esto que aquí expreso, cualquier liberal o capitalista podría decirme que en caso de que esto no fuera así, la tasa de vagos y maleantes aumentaría muchísimo, ya que viéndose alimentados y cómodos sin realizar ninguna tarea, no verían la necesidad de trabajar en nada, y dedicarían todo su tiempo al ocio.
Pero esto no es así, y suele ocurrir que el refrán "Se cree el ladrón que todos son de su condición." se cumple en este caso. El capitalista piensa en el ser humano como ente de naturaleza cruel y egoísta. Considera que el crecimiento del ser humano se ha visto impulsado por la necesidad y el egoísmo, y no por el amor y la solidaridad. Y sí, aceptémoslo, actualmente son ellos los que dominan este mundo, son ellos los que nos han insertado sus falsos valores que permiten que todos aceptemos un robo legítimo.
Pero la historia misma nos rebela que jamás hubiéramos salido adelante sin la cooperación y el apoyo mutuo, y más aún sabiendo que somos una especie completamente social.

Si la empresa misma es creada por y para uno mismo sin importar el de al lado, esto quiere decir que hay una degradación hacia el prójimo, ya que lo que tú puedas acaparar, dejará de formar parte de la posesión de ese otro individuo, y esto aplicado a un conjunto mayor, genera que la empresa monopolice los productos. Pero cualquier capitalista podría argüir que para eso está la competencia, y que para que una empresa no monopolice el producto, existen otras tantas que compiten con esta primera. Pero, como ya he dicho antes, este debate estaría obsoleto, ya que la naturaleza misma de la empresa es egoísta y antisocial, puesto que el simple hecho de la existencia de empresas significa un acaparamiento de los bienes. Al fin y al cabo, todos los productos generados por los trabajadores organizados bajo la empresa, resultan no dirigirse a cubrir las necesidades de esos mismos productores.

Las empresas compiten, pero mantienen una jerarquía en la que su director y explotador sigue realizando su trabajo, que no es más que el de explotar, la empresa misma es una de las causas de que existan en el mundo opresores y oprimidos. Ese director de empresa formaría parte indudablemente de los opresores, y es que su única función es la de mantener al proletariado sumiso y obediente, trabajando día a día por y para unos pocos, repartiéndoles las migajas a la mayoría, y llevándose todo el producto para sí mismos.

El impacto social que esto tiene es gigantesco, y sólo tenemos que movernos por el mundo en el que vivimos para darnos cuenta de ello.
Otro factor muy importante de la empresa es que no solamente busca el beneficio propio por encima de todo, sino que simple y llanamente busca el beneficio en sí, y nada más. Hablamos del hecho de que una sociedad deba amoldarse a los beneficios de unos pocos, y que esa misma sociedad sea la que produce esos beneficios. Y, hablamos también, de que la búsqueda del beneficio mismo por encima de todo, ignora por completo los intereses de esa misma sociedad que los produce. Es algo lógico el decir que toda empresa es un robo, pues el acaparamiento mismo de un producto que no hubiera sido posible sin la colaboración del trabajo en todas sus formas y épocas, significa un arrebatamiento de lo que a todos les pertenece.
Pero bien, ya que he mencionado la concepción de trabajo ateniéndome, no sólo a los factores inmediatos, es decir, los modos actuales de producción tales como la jerarquía, la mecanización y la automatización de las empresas, me gustaría profundizar más aún en el concepto histórico de trabajo con respecto a la manera de producir.

Se dice una verdad cuando se manifiesta la idea de que todos los productos se deben a una cadena invisible establecida por la sociedad. Ya que todo producto es el resultado de un trabajo en conjunto y en común. Me explico, sin la existencia de una organización social en la que se estructuren los distintos trabajos, y se haga posible la interacción entre los productos de los mismos (incluso en los que puedan parecernos completamente diferentes) no se podría llevar a cabo una estabilidad en la que la sociedad se viera abastecida por completo. Actualmente esta interacción es llevada a cabo mediante la moneda y el mercado, y de esta manera se está creando una desigualdad en la que sólo unos pocos tienen la capacidad de conseguir esos productos. En la estructura social de producción de la que hablo se hallan comprendidos todos los trabajos, desde el agricultor o el barrendero, hasta el astrofísico o el cirujano. Ninguno es algo sin el otro, puesto que todos se necesitan entre sí, cada uno realizando una función dentro de esa superestructura. Llevando aún más al extremo este caso, un astrofísico actual no podría serlo sin los investigadores que le preceden, pero de igual manera, no podría serlo sin los agricultores que les proporcionaron alimentos a esos predecesores y a él mismo. Por lo tanto, esta estructura siempre ha funcionado de la misma manera, pero las trabas que se le han impuesto no han sido más que impedimentos destinados al supuesto buen funcionamiento del mismo; todos los sistemas económicos que parecen tender de una manera cuasi fetichista al egoísmo y ambición de unos pocos.

En resumen, la empresa es otro de esos impedimentos que tiene como fin objetivos completamente contrarios al bienestar social, si la analizáramos desde el punto de vista de una manera organizativa podríamos considerarla contraria a este bienestar social debido a su jerarquía, cuya existencia es axiomática al mismo concepto de empresa, y se basa exclusivamente en los principios de autoridad. Basándose éstos a su vez en cuestiones autoritarias donde el mérito se mide en tanto a una serie de valores que se desarraigan del verdadero objetivo. (Bienestar social)


domingo, 14 de septiembre de 2014

Definición de los conceptos: ser, esencia, individuo y alienado.

Tras el pequeño escrito que escribí hace un tiempo, y que tiene mucho que ver con la filosofía, he llegado a la conclusión de que tengo que incluir esto, ya que debo establecer el significado de estos conceptos para desarrollarlos de manera que se pueda entender todo lo que manifiesto con mayor claridad. He de decir que los conceptos que utilizo no tienen que ver con ningún otro autor, o eso pretendo, de hecho, desconozco el hecho de que otro autor los haya utilizado, aunque fueran dedicados para otros fines.

Como ya he explicado, el objeto de mi texto es explicar y construir unos cimientos a mi filosofía, y considero que con el anterior texto, (Click aquí para verlo) me he adelantado relacionando apresuradamente los conceptos de ser y esencia con el concepto de libertad. Aunque también considero que en este texto anterior se ha podido comprender en gran medida lo que estos dos significan, y por tanto, su comprensión es sencilla.
De cualquier forma, comenzaré con la explicación de estos dos conceptos y añadiré otro más que creo muy necesario.

Al tener en cuenta estos dos conceptos no me he persuadido de que he tratado el concepto de ser como la aplicación de los dos en conjunto, y esto puede dar lugar a equivocaciones, por lo que ahora a esto le llamaremos individuo. Anteriormente (dándome cuenta del problema que tiene el término: ser), intenté resolver este problema tratando de denominar al conjunto de estos dos conceptos como: Ser consciente. Pero me he dado cuenta de que no es buena idea tratar con la misma palabra (añadiéndole únicamente un adjetivo)  a lo que es la confluencia de dos términos. Por lo que considero que el término individuo es lo que más se acerca a lo que realmente quiero referirme. Además de añadir este término, me veo en la obligación de añadirle el contrario, pues para explicar la ausencia de alguno de estos dos conceptos (ser e individuo), es necesario aplicarlo, ya que no podríamos afirmar que éste se tratara de ningún concepto concretado anteriormente, por lo tanto, llamaremos al contrario de individuo, alienado. Dicho esto, procedo a explicar cómo estos interactúan entre sí.

1. Definición del concepto ser.

El ser es la parte física que forma al individuo. La naturaleza de éste es la existencia en el mundo material, el mundo de lo tangible, además, se ve influenciado siempre por la esencia, siempre debe albergar una esencia sin importar cuál sea, sin la existencia de una esencia a la que seguir, el ser se automutila, sufre, y en la mayoría de los casos tiende al suicidio.
El ser es un concepto indispensable para la existencia del individuo, pues actúa como un puente entre lo que se piensa, y lo que se practica. El ser otorga la capacidad al individuo de interactuar con el mundo tangible.

2. Definición del concepto esencia.

La esencia es la parte intangible del individuo, forma parte de lo que no existe en el mundo físico. La esencia está formada por sueños, ideas, aspiraciones, esperanzas, reflexiones, conclusiones, conceptos... La naturaleza de la esencia es la de albergar un ser. La existencia de la esencia es imposible sin la aparición del ser, por ende, si la esencia no alberga un ser, ésta muere. Lo que ocurre cuando un individuo es sometido a otra esencia, es que, además de convertirse en un alienado, la esencia que le pertenecía anteriormente, muere. La muerte de una esencia es irrevocable, y esto no significa que, al perder un ser su esencia, y por ende, convertirse en alienado, éste no sea capaz de volver a tornarse en individuo, pero la esencia anterior no sería recuperada, sino que éste albergaría una nueva.
Por otro lado, una esencia puede albergar varios seres, de hecho, éste caso es ilimitado, por lo que podríamos decir que una esencia podría residir en todos los seres del universo, permaneciendo inmutable.

3. Definición del concepto individuo.

Un individuo está formado por la convergencia entre ser y esencia. Un individuo como tal se caracteriza por seguirse a sí mismo, es decir, seguir a su esencia. Otra de sus características es que él mismo es consciente de él mismo y su entorno. El individuo interactúa con el entorno siempre por medio de su esencia, haciendo así que las reacciones ante éste, no sean más que elecciones hechas por él mismo en el camino hacia su esencia. El entorno propone sus opciones a elegir, pero el individuo mismo puede elegir no seguir ninguna de ellas, aunque esto tuviera consecuencias fatales, pero aún así, éste no se hallaría ante ningún tipo de coacción, incluso en última instancia.


4. Definición del concepto alienado.

Un alienado es aquél que habiendo sido anteriormente individuo, se le ha arrebatado su esencia y se le ha sometido a otra diferente, otra que puede formar parte de otro individuo. Existen alienados prácticamente de nacimiento; que toman otras esencias sin atenerse a la suya propia, y enfocan su vida hacia el camino de las esencias de otros. Por lo tanto, un alienado es por definición, aquél que siendo (concepto de ser), carece de esencia propia y sigue a las ajenas a él mismo.



lunes, 25 de agosto de 2014

Propuestas de sistemas económicos por anarquistas.

* Esta es una respuesta a alguien que me preguntó lo siguiente: Si no existe el dinero. ¿una persona que trabaja mas seria igual de recompensada que otra? *

Veamos, es por este tipo de preguntas por las que suelo recomendar que se lea antes de hacerlas, aunque sinceramente, con estas respuestas considero que hago una gran labor, ya que hay personas que carecen de tiempo o de ganas de leerse un libro de 200 páginas hablando sobre cualquier tema político, y prefieren preguntárselo a alguien y que directamente resuelva sus dudas.
Existen tres tipos de propuestas económicas en la teórica anarquista:


  • Mutualismo. Propuesta de Proudhon.

Lo que Proudhon propone es que cada individuo gane en tanto a lo que ha trabajado, el salario permanece existiendo, pero se promulga una economía en la que todo producto tenga asignado ya una serie de compradores, además, se extiende la idea de acabar con el lucro individual, lo que permitirá una economía de intercambio de productos en la que sus precios serán lo más barato posibles. 
Además de esto, Proudhon explicó la idea de la creación del llamado Banco del Pueblo, en el que se les da al pueblo ciertos créditos, y sirve como centro de intercambio de productos.
Una de sus premisas, y es una de las que más se acercan a aclarar tus preguntas, es:

-Puesto que el valor de un producto resulta del tiempo y el esfuerzo que cuesta, los trabajadores tienen iguales salarios.


  • Colectivismo. Propuesta de Bakunin.

Bakunin manifiesta esta máxima que explica de forma bastante precisa la definición de lo que propone: 

- «De cada uno según su capacidad; a cada uno según sus méritos»

A diferencia del mutualismo, en esta propuesta se indica que el producto del trabajo ha de ser repartido en tanto al esfuerzo de cada trabajador; a mayor esfuerzo, mayor recompensa.


  • Comunismo Libertario. Propuesta de Kropotkin.

He de decir que esta es la propuesta que yo adopto, aunque yo mismo he realizado una mejora de la misma, una mejora que ya explicaré en uno de mis artículos cuando la desarrolle aún más.
La máxima de esta proposición es la siguiente: 
«De cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades»
Ante las dos primeras propuestas, yo te pregunto ¿Cómo se puede establecer una medida justa del trabajo? ¿Acaso no somos todos individuos únicos, con distintas limitaciones tanto físicas como mentales? Lo que plantean las dos anteriores propuestas es que la mejor manera de medir el trabajo es atenerse al tiempo trabajado, pero esto está obsoleto, ya que en un periodo de tiempo uno puede cambiar gradualmente su esfuerzo al que quiera. 
Ya que no hay manera de medir la cantidad de trabajo realizado, no hay manera de otorgar mayor mérito a unos que a otros, y tampoco es preciso otorgarles el mismo salario a todos para que lo intercambien, ya que esto favorecerá el lucro individual. Lo que verdaderamente importa es que el producto de ese trabajo se ha debido a una serie de condiciones de trabajo, y estas condiciones son colectivas, es decir, probablemente sin la existencia de un trabajador, el producto recogido hubiera sido menor, además de que cuando hablamos de trabajo y de medios de Producción colectivos, estamos hablando también de producto colectivo, ya que en su producción han colaborado todos los trabajadores.
Ahora bien, pongamos incluso un caso más extremo que ya he puesto varias veces para hacerle a entender a la gente que esto no se trata de ningún disparate.
Imaginemos a alguien que haya nacido con unas dotes especiales, que sea realmente inteligente para las matemáticas, por ejemplo, imaginemos que esta persona es muy importante para el desarrollo de la humanidad ya que está investigando y dando lugar a que muchas cuestiones de la ciencia estén siendo resueltas.
Hasta ahí bien, pero, ¿Podríamos imaginar la vida de esta persona sin la del panadero que hornea su pan para el desayuno todas las mañanas? ¿Podríamos imaginar su vida sin la comodidad de la silla de madera tan bella que le ha fabricado el carpintero? ¿Podríamos imaginar su salud sin el médico que le proporcionara un diagnóstico y sin el farmacéutico que le diera sus medicinas? ¿Verdad que no?
Hablo de que todo el trabajo se trata de una organización colectiva, todo el trabajo es un a sociedad organizada. El hecho de que todos seamos abastecidos de los productos que nos permiten vivir cómodos y felices se debe a que todos trabajamos en tanto a nuestra capacidad, y todos recibimos en tanto a nuestras necesidades. No podemos concebir cualquier tipo de disgregación en la que a uno se le ofrece más que al otro, pretendiendo que el uno se ha esforzado más que el otro, sin ni siquiera poder medir el esfuerzo.
Si todo trabajo es colectivo, si los medios de producción son colectivos, el producto debe ser colectivo, y por lo tanto, repartido por los trabajadores ateniéndose a las necesidades de cada uno. Puesto que nadie es nadie sin los otros, y los otros no son nadie sin uno.

Libro recomendado: La Ideología Anarquista - Ángel Capeletti (Descarga Aquí)

Ventisca de esperanza.

Una ventisca de esperanza,
de gente que avanza.
Personas que agudizan sus sentidos
ante la ley que les atrapa.

Que luchan concienciados,
que no son adoctrinados.

Que buscan la alegría
la felicidad de ser felices
en completa libertad.

Sin mohína soledad,
sin cadenas que les aten
durante la eternidad.

Guardemos el secreto de la vida,
que nadie lo conozca,
y que todos lo sepan.
Que busquen su esencia, 
que jamás se rindan, 
que el fervor de la esperanza
ilumine cada frente henchida,
de falacias, 
de valores,
que confunden a su mente perdida.

Bendita libertad,
bendita y divina.
Y en su divinidad,
en su completa humildad,
otorga a aquél que la abraza
la capacidad de no ser masa.

La capacidad de arder como fuego
y jamás convertirse en brasa.

Carlos Manuel González Prieto

sábado, 16 de agosto de 2014

Libertad. Parte 1. Concepto y definición.

Cuando un anarquista habla de libertad le es imposible no caer en romanticismos, ya que ésta es la meta, el objetivo final, es eso tan natural y buscado por todos los hombres, pero que jamás ha sido más perseguido por ningún otro que por un anarquista.
Yo puedo afirmar que la libertad nos otorga la valiosa virtud de ser, y la llamo virtud porque hoy en día lo es, puesto que no todos la poseen, pero todos tienden a ella, lo que quiere decir que debe haber algo que impida su aparición en cada uno de nosotros.

Lo primero que quiero dejar claro es la definición de libertad misma, y a partir de ese momento continuar explicando las reticencias que se han ido encontrando en la historia debido únicamente al miedo a ésta, ya que hay personas que tienen miedo a la libertad aunque anteriormente haya dicho ya que naturalmente el ser humano tiende a ella, el problema es cuando es el propio ser humano el que interviene para hacer de sí mismo alguien que le teme a aplicarla de manera práctica.

La libertad es aquello que nos dota con la capacidad de elegir nuestro propio camino en la vida sin atenernos a absolutamente nada más que a nuestro juicio. Esto es más complicado de lo que parece, ya que normalmente todos estamos obligados a seguir ciertas pautas que, tanto la sociedad como nuestros progenitores, nos imponen. Y lo mismo ocurre en la escuela. Esto no es malo del todo, es obvio que cada persona necesita una instrucción básica para entrar en el mundo del conocimiento y poder así desarrollarlo por sí mismo, por lo que realmente la primera parte de la educación primaria no actúa en contra de la libertad de cada individuo, de hecho, podría decirse que actúa en su favor. Aunque eso podría afirmarse sin ningún "pero" si dentro de esa primera parte de la educación primaria no se impartieran ciertos valores como estos:

1.La verdad proviene de la autoridad.

2.La inteligencia es la capacidad de recordar y repetir.

3.La memoria y repetición precisas son recompensadas.

4.La desobediencia es castigada.

5.Ajustarse: intelectual y socialmente a lo establecido por la masa.

Por lo tanto, para llegar a ser libre, no debemos ser influenciados por determinados valores que merman nuestra capacidad para desarrollarnos como un ser mismo. Esto nos lleva a determinar qué valores favorecen o merman nuestra libertad. 

Los valores nocivos tienen las siguientes características:

-Se inculcan a los demás por imposición; se te enseñan obligatoriamente. 

-Son coercitivos; obligan al que se le enseña a actuar de determinada manera.

-No suelen atenerse a ningún razonamiento lógico; debes obedecer esto porque es así y no puedes cambiarlo.

-Suelen favorecer a la autoridad, llegando a glorificarla; seguir a ciertas personas, comportamientos de éstas...

-Su incumplimiento, por norma general, puede llevarte a ser rechazado por la sociedad, ya que, no nos olvidemos de que ésta ha sido adiestrada bajo los valores cuyas características son las anteriores.

Los valores positivos poseen las siguientes características:

-No son inculcados por imposición, sino por amor y confianza; se enseñan porque existe un conocimiento mutuo, lo que permite que uno sepa lo que al otro puede serle de agrado.

-Permiten al individuo desarrollarse por sí mismo: sirven como herramienta para darle al individuo la capacidad de elegir sobre su propio destino.

-Crean mentes críticas, que por lo tanto, no se atienen a nadie ni se someten. Lo que permite que adquieran conocimientos de distintos referentes sin someterse a ellos. Además, esta característica otorga la capacidad al que la posee de analizar y actuar conforme a la razón y a lo que sus reflexiones dicten.

El concepto de libertad.

Considero la libertad como el mayor de los requisitos absolutamente necesarios para existir, la libertad permite a cada uno ser, puesto que cuando uno no es libre, no es capaz de ser él mismo.
Cuando un individuo se halla bajo algún tipo de coacción o sometimiento, no se le puede considerar como un ser consciente y razonable, ya que cualquier falta de libertad le convierte inmediatamente en un ser que obedece, y no en él mismo y su esencia.
Cada uno de nosotros somos capaces de discernir lo que queremos y lo que no queremos, lo que nos gusta y lo que no nos gusta, lo que debemos y no debemos hacer, lo que está bien y lo que está mal... Pero en el mismo momento en el que esa elección se ve influenciada por cualquier agente externo, nos hallamos en el punto en el que podemos afirmar que no somos capaces de seguir nuestra esencia, no somos más que una reacción consciente o inconsciente ante esas influencias externas. Pero esto no significa que no se pueda elegir adquirir ciertos conocimientos enriquecedores de esas influencias externas. Y esto no significa que nos sometiéramos a ellas, sino que conscientemente hemos sido capaces de elegir cuál consideramos más correcta y cuál menos, haciendo así que no sólo nos enriquezcamos de nuestras propias experiencias en el camino en el que seguimos a nuestra esencia, sino que lo hacemos enriqueciéndonos además con las experiencias de otros en el camino hacia sus propias esencias.
Imaginémonos caminando en completa oscuridad hacia una luz que nos ilumina, hacia un punto del que tenemos la completa certeza de que nos guía por el buen camino, imaginemos que nosotros mismos estamos eligiendo caminar, estamos eligiendo seguir por ese camino y a esa luz, una luz que forma parte de nosotros. Ahora resulta que comienzan a aparecerse otras luces a los lados de ese camino, y en algunos casos el fulgor de esas luces es tan intenso que ni siquiera podemos distinguir cuál es la luz que seguíamos anteriormente. Cuando esto ocurre, tenemos que pararnos y reflexionar, porque probablemente la intención de esas luces que aparecen no sea mala, aunque podría serlo, pero lo que debemos hacer es volver a observar con claridad y no confundirnos, debemos hallar de nuevo nuestro camino junto con lo aprendido de esa experiencia.
Nos hallábamos convencidos de que esa única luz era la que formaba parte de nosotros mismos, y por lo tanto, queríamos seguirla hasta el final, porque seguirla significaba seguirnos a nosotros mismos, elegir por nosotros mismos sin que nada ni nadie se interpusiera en el camino.
Sí es cierto que algunas de esas luces que aparecen a los lados pretenden ayudar y sumarse a la verdadera luz que uno quiere seguir, pero lo verdaderamente nocivo es cuando aparece algo que acaba con todas las demás luces y te dice: "No sigas esa luz, se halla equivocada, sigue única y exclusivamente a esta luz." Y en ese momento es cuando el cura, el monarca, el burgués capitalista... Y toda una serie de opresores por la misma naturaleza de sus cargos, están acabando con tu libertad. Y cuando esto ocurre, ¿Puedes afirmar realmente que eres tú mismo el que existe? ¿Acaso no eres una luz, una esencia distinta a la que eras antes?
Ya hemos dejado claro que tu esencia puede adquirir experiencia y conocimientos de las de los prójimos, y esto no es malo en sí, (exceptuando aquellas esencias que tienen como fin la maldad) pero lo que es verdaderamente tóxico para tu ser, es esto último, ya que en el momento en el que uno no sigue su esencia; lo que uno busca, lo que a uno le gusta, lo que uno considera que debe, lo que uno quiere... Nos hallamos en que dejamos de ser.
Además, de que la clave se encuentra en la capacidad de elegir y tener voluntad propia, y en caso de que nuestra esencia se nos sea arrebatada, ésto no podrá ocurrir, y por lo tanto, nos veríamos obligados y condenados a mantenernos como esclavos de otra esencia, ya que no podríamos pensar por nosotros mismos, sino a través de la esencia de otro.

Pero os preguntaréis, ¿Qué ocurre con aquél que quiere seguir fielmente a otra esencia porque no considera equiparable a la suya propia? En ese caso, en realidad no nos estaríamos viendo sometidos, nos hallaríamos en el primer proceso del que he hablado, adquiriríamos conocimientos y experiencias de esa otra esencia sin desechar la nuestra, puesto que nuestra voluntad es la de seguir a esa otra esencia, y por ende, lo que estamos siguiendo realmente es la nuestra propia.

El ser y la esencia del mismo están completamente relacionados, sin la existencia de la esencia, el ser se convierte en parte física de otras esencias, se convierte en esclavo de ellas. Sin la existencia del ser, la esencia no tiene capacidad de manifestarse, puesto que no existe. Por ende, un ser consciente debe seguir su esencia, puesto que de lo contrario se hallará esclavo de otros seres con otras esencias diferentes.

Tras esto podemos determinar que uno puede ser él mismo solamente en caso de que siga a su esencia, si esta esencia se ve destruida por la violencia (sometimiento, coacción...) de otros seres, uno deja de considerarse como un ser consciente para convertirse en un ser que obedece sin tener la voluntad de hacerlo, y que por lo tanto, deja de seguir su esencia.

*Hablo de "esencia" para englobar todas nuestras aspiraciones, sueños, voluntades, gustos, acciones, reacciones...


miércoles, 6 de agosto de 2014

Adulto.

En caso de que te consideres a ti mismo como alguien despierto, con ideales propios y ganas de iniciar un cambio radical en la sociedad, es muy probable que, en tu primera fase; intentar convencer a personas de tu entorno explicándoles tus pensamientos, te hayas encontrado con varias personas que no se limitaban a nada más que a poner reticencias en tus explicaciones. Esto es normal, y ocurre muy a menudo cuando las personas a las que te estás dirigiendo son adultos. Los adultos son muy propensos a mantener sus ideales firmes e invariables incluso cuando se ponen de manifiesto los argumentos más convincentes, argumentos que verdaderamente hacen tambalear las bases de su ideario. El hecho de que ellos mismos cambien su manera de percibir ciertos asuntos, se convierte en un arduo trabajo para uno al darse cuenta de que caen una y otra vez en los mismos dogmas y prejuicios que supuestamente ya habían sido solucionados con anterioridad, incluso en la misma conversación.
Esto es un verdadero problema a la hora de dar tus explicaciones, ya que hay algo muy importante que se debe saber; las ideas revolucionarias no pueden ser juzgadas ni percibidas desde un punto de vista reaccionario, porque en ese caso, todo será visto como algo absurdo. Cuando uno recibe ideas revolucionarias no debe tener en cuenta lo actual, lo que él mismo y su entorno están viviendo, puesto que las ideas revolucionarias no tienen absolutamente nada que ver con el mundo actual, éstas no son sino una reacción ante lo que se vive actualmente, una reacción lógica que se atiene a los tan naturales instintos del ser humano, que siempre tiende a la libertad y reacciona ante cualquier tipo de opresión que se la arrebata.

Los pensamientos de un adulto están llenos de distracciones y experiencias. Éstas últimas se convierten en el último recurso del adulto para cuando todas sus ideas que él consideraba como verdades, quedan obsoletas ante las verdades reales. Las distracciones mantienen al adulto conformista, y las experiencias le enseñan el funcionamiento de este mundo concreto. El problema se encuentra cuando el adulto, ateniéndose a estas experiencias, arguye ferozmente que él posee mayor conocimiento, y por lo tanto, mayor verdad, ya que ha vivido más que uno, y esto le convierte a él en alguien cuyos argumentos son más válidos.
Si eres avispado ya te habrás persuadido de la cantidad de huecos que existen en ciertos argumentos desesperados de un adulto. Sí es cierto que el adulto ha vivido más que uno, pero también es cierto que el mundo en el que el adulto se basa para afirmar verdades, es precisamente el mundo que uno quiere cambiar, y es bien sabido que la mayoría de conclusiones que podemos sacar de aspectos del mundo actual, no son nada más que suposiciones inciertas, y que, para indagar más en la verdadera naturaleza del ser humano, es necesaria una observación más precisa y profunda.
No se puede afirmar que la naturaleza del ser humano mismo es el egoísmo y el beneficio propio, cuando en cada escuela es precisamente eso lo que se está enseñando.
A ese adulto no se le ocurre pensar en que incluso ante tal opresión y alienamiento, siempre hay individuos que naturalmente salen a flote e intentan transmitir la verdad de lo que saben.

Siempre se me ocurre tratar al adulto como un burgués de ideas; él trata de mantenerse abrazado a sus mentiras hasta el final, y uno trata de apartarle la venda de los ojos con todas sus fuerzas, pero suele ocurrir que incluso cuando uno consigue quitarla para que él deje de estar ciego y vea la luz, éste se tapa los ojos de nuevo con sus propias manos, se aferra a esas supuestas verdades hasta el final. Esto no es más que una reacción natural; cuando uno vive una vida creyendo en ciertas verdades y después de un tiempo alguien, que inclusive es menor en edad, intenta hacerte entender que todo en lo que creías no eran más que mentiras, se puede concebir perfectamente que el sentimiento que eso produce no debe ser demasiado agradable.

El adulto se encuentra acomodado en su esclavitud, sin ya ninguna aspiración más que alcanzar lo más rápidamente posible su jubilación, con la que terminará su esclavitud y comenzará su "nueva vida", vida que terminará en pocos años por el simple hecho de la edad. Si lo reflexionamos detenidamente, es verdaderamente cruel el sometimiento en el que nos encontramos, y hablo también de los que aún no nos consideramos adultos, ya que estamos condenados a serlo. Resulta que nuestra vida se ve condicionada porque se encuentra al servicio de unos hombres que ni siquiera conocemos, y que a medida que crecemos comenzamos a conocer cada vez más sus intenciones; convertirnos en sus esclavos, someternos a su yugo, a su cetro real. Caminar hacia una vida tediosa, amarga, monótona... Saber que jamás seremos libres ya que nos encontramos con una cadena en cada extremidad. Alienación acechante por cada lugar en el que nos encontramos. Destrucción absoluta de nuestro ser.

Pero ante tales verdades que debemos conocer, y que son conocidas por los demás como el concepto "madurar", podemos tomar dos posiciones determinadas; mantener nuestras esperanzas en ese cambio radical en la sociedad o hundirnos y conformarnos con éstas verdades y así no mantener más que la esperanza de poder ser feliz dentro de esta miserable vida que nos ha tocado vivir. Por esto hay que distinguir bien el concepto de madurez y convertirse en adulto, ya que la madurez es progresiva y nos acompaña en nuestro crecimiento y desarrollo como individuo, pero el hecho de convertirnos en adulto no, eso no es más que una elección, concibo el hecho de convertirse en adulto como algo que conlleva aceptar la esclavitud y la injusticia, tanto a uno como a todos, y eso, además de triste, me parece miserable, ya que, a mi juicio, tomar este camino es lo más sencillo, lo menos costoso, lo que cualquier cobarde escogería; no luchar y besar las cadenas que te oprimen.

No sé realmente si un adulto puede dejar de serlo y hallar esperanza de nuevo, y la verdad es que tampoco conozco ningún caso, pero sé que tú, que me estás leyendo, debes cuidar de convertirte en un adulto, pues te hallarás condenado y dejarás de ser tú mismo. La libertad que posees es la que te permite ser, la libertad es lo único que permite que las verdades floten, no permitas jamás que te conviertan en un adulto, porque el adulto ya se halla encadenado.