Hay algo que se enseña en todas las aulas de todo el mundo y que no tiene nada que ver con el conocimiento, es en cierto modo, una asignatura común para absolutamente todas las personas que son sometidas al sistema educativo. Esta asignatura tiene mucho que ver con el porqué de nuestro conformismo ante el sombrío rumbo que está tomando el mundo, dirigido nada más que por plutócratas. Esta asignatura nos enseña a la sumisión, la disciplina, y en definitiva, a aguantar que desde ya muy tiernos nos hagamos a la idea de que siempre existirá alguien por encima de nosotros al que deberemos obedecer. No es algo establecido en sí, se trata de una enseñanza que se realiza de manera que ni siquiera uno se da cuenta, ésta no sólo se encuentra en la escuela, sino en la mayoría de cosas que nos rodean.
Hay algo de lo que me he dado cuenta a medida que he ido creciendo mientras era obligado a asistir a la escuela, y esto es que muchas veces, ante algún tipo de iniciativa por parte de algún alumno en clase, el profesor argüía: "Esta es mi clase, y en ella mando yo." Tratándose de la educación de personas en pleno desarrollo de sus facultades, ésto les enseña indirectamente que ellos no se encuentran ahí para desarrollarse como decidan, sino que deben someterse a las obligaciones y autoridades que se le imponen.
Todo va enfocado al mismo lugar, que no es nada más y nada menos que crear mentes al gusto del sistema, la capacidad de elección de un alumno es nula, y ésto convierte al sistema educativo en una herramienta alienante.
Ya que nos adentramos en el tema del profesorado, comencemos a explicar cuál es la posición del profesor en la escuela.
Nos encontramos con una persona que entra en una clase y se dedica a dictar, mandar ejercicios, revisar cuadernos, poner notas, explicar conocimientos de un libro de texto que todos han sido obligados a comprar... Y un largo etcétera. Pero en ningún caso, éste, se dedica a guiar.
Más que tratar de profesor a una persona que ayuda a la enseñanza y desarrollo de los alumnos, estamos tratando de un cargo que te otorga el poder para decidir el rumbo de estas enseñanzas, y esto mismo es lo que impide el verdadero desarrollo individual del alumno. Todos se ven sometidos a la misma posición autoritaria del profesor, teniendo, por ejemplo, que pedir permiso para levantarse o sentarse, como si ese tipo de acciones fueran algo criminal. El mayor problema de la posición del profesor es que más que un guía que enseña y motiva, nos encontramos ante el cargo de un adiestrador de perros que dicta cuando uno debe sentarse o levantarse, y cuando uno debe hacer una cosa u otra. Todos los ámbitos de la educación confluyen en un mismo problema; el alumno es, en todo momento, privado de todo tipo de elección.
Ya que he explicado una breve crítica sobre la posición del profesor en el sistema educativo, me gustaría ofrecer una proposición para cómo debe ser el profesor, en caso de que éste deba existir.
Considero la posición óptima del profesor como una persona que guía y motiva al alumno por y para su desarrollo. El profesor debe siempre atenerse a las pasiones, aspiraciones y sueños del alumno, jamás debe poner trabas, jamás debe imponer nada, no debe inclinarse hacia el autoritarismo. Un profesor no debe tratarse como una autoridad, no debe ser una persona a la que respetar por su posición, sino por su alto nivel cultural. El profesor en sí debe ser un motivador para el alumnado, debe comprender a todos y cada uno de los sueños de cada persona a la que enseña. El profesor mismo no debería elegir los conocimientos que se explicarán en las clases (aunque actualmente tampoco lo haga), la posición del profesor no debe ser activa, sino pasiva, es decir, debe estar ahí para recibir preguntas y responderlas de tal manera que alimenten la curiosidad del alumno. "Se ve continuamente esto de que en general los chavales que van a escuela/instituto no tienen ningún interés en aprender ciertas cosas y esto se debe en gran parte a que desde pequeños nos han enseñado cosas que no queríamos saber aún, nos han cortado las alas, han acabado con nuestra curiosidad, han hecho que memoricemos cosas en vez de entenderlas y querer entenderlas.
Partiendo de la base de que todo ser humano es curioso por naturaleza, lo que realmente hace la educación actual es quitar esa curiosidad, y te preguntarás ¿Cómo lo hacen? Muy sencillo, es muy fácil de explicar con un ejemplo: ¿Alguna vez en la escuela preguntaste lo que era una montaña? No, pero ahí estaba el profesor/a para decirte lo que era una montaña." (Cita requerida: Educación. Parte 2)
Ahora que ya conocemos una crítica y una proposición en el ámbito concreto del profesor, me veo en la obligación de decir que el profesor en sí no tiene la culpa de que el sistema sea de esta manera, incluso puedes encontrarte a profesores que no están a favor de la manera en la que se educa a las personas, pero aún así, no se rebelan y se aferran al conformismo ya generalizado para no tener problemas mayores. Y éste es un grave problema, pues lo que está verdaderamente en juego es algo demasiado importante. Considero que los profesores deberían movilizarse para cambiar este sistema educativo, porque no se puede permitir que en vez de individuos desarrollados, sean personas adiestradas lo que salga de la escuela. También me hallo en la obligación de decir que la destrucción de este sistema educativo es necesaria para la construcción de algo nuevo, que ni siquiera pueda considerarse como un sistema, y para la destrucción de éste es necesaria la cooperación de todas las partes que lo conforman, incluyendo tanto a profesores como a alumnos y padres de alumnos. Pero una vez más el mayor problema con el que nos enfrentamos es la concienciación, muchas personas consideran que este sistema educativo es el mejor, mientras que éste no es más que una manera de adiestramiento, por lo tanto, en primer lugar nos encontraríamos en la obligación de concienciar a todo el profesorado, y de ahí, a los demás componentes, ya que es mucho más fácil que tanto alumnos como padres escuchen lo que los profesores tienen que decir por el simple hecho de que poseen el respeto de ambas partes. Y si además, ya hemos visto que en la parte del profesorado existen algunos pensamientos de conciencia, no sería necesario que nadie actuara de modo para su concienciación, puesto que muchos de ellos ya se hallan en ese estado. Lo único que haría falta es el coraje, pero una vez más los profesores se encuentran en una posición muy incómoda, ya que queramos o no, éstos pertenecen al proletariado intelectual, y como parte del proletariado están bien atados por su amo, lo que dificulta en gran medida el estallido de una revolución en las aulas.
Estoy seguro de que con el apoyo de ciertos alumnos que ya se hallen conscientes, esta idea llegaría a tener éxito, pero mientras el profesorado siga con su conformismo jamás se llegará a nada, ya que el alumnado no tiene el poder ni las herramientas suficientes como para llegar a realizar un cambio, éste tiene que venir con la cooperación de las dos partes, y por último de los padres.
Esta es la cuarta parte de una serie, si quieres leer la parte 3 (Click Aquí)
domingo, 13 de julio de 2014
sábado, 12 de julio de 2014
Un corazón libre.
Un corazón sin miedo
cabalga hacia la libertad
dice que no teme al hierro
que le condena hasta el final.
Cuando éste cura la herida
vuelve y vuelve a cabalgar
pues él dice que en su vida
no quiere hacer nada más.
Todos sus actos son puros,
toda su vida es verdad.
Cuantas más heridas tiene
más entiende la maldad.
Pero ante versos corruptos
no cesa su paso jamás,
por más caminos abruptos
que se encuentre al caminar.
Él es tu naturaleza
la anarquía en tu cabeza.
La bendición que le han dado
a aquél ser que no reza.
Que no permite injusticias,
que su vida sacrifica,
por no más que una idea
que a la libertad glorifica.
Carlos Manuel González Prieto
martes, 1 de julio de 2014
Pensar en pensarte...
Pensar en pensarte
y tener miedo.
Intentar no hablarte
fracasando en el intento.
Anoche creí ver
pero era solo un sueño;
arte onírico donde vuelo
junto a ti, amor distante.
Amor que miente
pero no miente.
Porque la primavera no se siente
hasta que su fragancia y alegría,
llena de colores vivos,
inundan todos y cada uno
de tus sentidos.
Porque nadie es capaz
de sentir en sus latidos
sangre y amor furtivo
cuando nadie habla,
cuando todo calla,
cuando el tacto de tu piel
jamás se halla.
-Carlos Manuel González Prieto
viernes, 6 de junio de 2014
Vida.
Si puedo sentir esto
sin tocar tu piel.
¡Qué voy a hacer!
Si sueño cada día
con gustar tu acidez.
¡Qué voy a hacer!
Cuando yo estoy cansado
tú me das tu miel.
Cuando no lo tengo claro
puedo tu luz reconocer.
Y es que hay algo ahí en tu mente
que en mi oscuridad se siente.
Pues el fulgor le da miedo
si mis sentimientos mienten.
Unos ojos parpadean
intentando no llorar
y es que tus preciosas letras
no me prohíben amar.
Un alma desesperado
ciego y viejo caminante.
Un corazón ya ajado
que se estremece al pensarte.
Porque la vida es eso
dice el sabio centenario
amar, y mientras uno está amando
esperar de cuando en cuando
a que la luna y su brillo
te otorguen el ser amado.
Carlos Manuel González Prieto
martes, 3 de junio de 2014
¿Es buena la democracia? Parte 1. Democracia y capitalismo. Distorsión de lo tolerable.
Remontándonos a la época medieval en la que el único sistema que reinaba era el feudalismo, lo que permitía perpetuar lo que se llevaba haciendo a lo largo de toda la historia: la existencia de opresores y oprimidos, podríamos decir aquí que los cambios que dieron lugar a las democracias actuales de los mal llamados "países del primer mundo" fueron tanto la Revolución Liberal Burguesa como la Revolución Industrial, que se desarrollaron paralelamente. Teniendo en cuenta que lo único que nos ha llevado al supuesto Estado de bienestar no han sido más que revoluciones perpetradas por los trabajadores, pero que tenían como ideólogos a los burgueses, es obvio que cualquier mente avispada puede llegar a la conclusión de que la meta de estas revoluciones no iba a significar ningún tipo de liberación para el obrero, todo lo contrario, quizá no significase una decadencia en los derechos del trabajador, pero sí que ha dado lugar al despotismo más gigantesco y mejor logrado por los privilegiados de toda la historia.
Como bien dice el título, este escrito no está dirigido al ámbito económico, sino al ámbito político, y si se me permite, al ámbito social. Me hallo en disposición de hablar de lo que supuestamente podemos entender como democracia y lo que realmente es, y cómo cualquier tipo de democracia, sea cual sea, no puede garantizar de ninguna de las maneras, la libertad del individuo.
Para comenzar lo que haremos será analizar etimológicamente la palabra democracia. Algo que ya se debe saber pero que aún así, aquí manifiesto, es que demos significa pueblo y cracia significa poder.
Bien, lo que esto nos indica es que la palabra democracia significa el poder del pueblo.
Partiendo de que una democracia implica poder, y que por el objetivo mismo de ésta, implica poder político, y partiendo de la premisa de que el poder mismo es nocivo y no debe ser aceptado por razones como que todo poder significa sometimiento, todo poder implica un dominador, y por lo tanto, una dominación en sí misma, además de que el poder debe estar ligado a la autoridad y por ende, debe hacer una diferencia entre individuos, impidiendo así una sociedad en la que todos los individuos que la compongan sean iguales, sería correcto afirmar que en los pilares mismos de la democracia, simplemente en su etimología, ésta no es más que otro sistema que impide la libertad.
Los impulsores de la democracia moderna tenían como fin la presunta liberación de los trabajadores, pero paralelamente, se desarrollaba un sistema económico no precisamente muy democrático. Lamentablemente, ése mismo sistema económico que se pretendía implantar por aquellos tiempos se encuentra actualmente en su máxima expresión. La existencia del capitalismo y de una democracia en un mismo espacio se podría equiparar al experimento del agua y del aceite, jamás se mezclarán; los intereses económicos de unos pocos nunca coincidirán con los intereses de un pueblo, suponiendo que la democracia tenga la capacidad de cumplir estos intereses.
Para que esta idea pueda ser entendida en mayor medida, me gustaría extrapolar esto que acabo de decir al mundo actual y escribirlo como si fantaseara con un ejemplo, ya que, como digo, no lo es. Lo que voy a explicar no es nada más que la realidad (a mi juicio): Los pueblos votan a unas personas (que ya de por sí son burgueses) que hacen propuestas en las que no hacen otra cosa más que mentir, y esto es bien sabido, pero además, en caso de que el gobernante elegido por la mayoría realice sus prometidas propuestas sin titubear (situación prácticamente utópica), los grandes aristócratas le pararán los pies en el mismo momento en el que éstos se vean en peligro. Por ejemplo: Si un país se encuentra en un régimen socialdemócrata, no interesaría a los mercados, ya que supuestamente la mayoría de riqueza se dedicaría al pueblo, y no a las élites financieras. Este es el motivo por el cual nunca se podrá ver una democracia socialista. Y con esto, no quiero decir que apoye a ninguna democracia socialista, ya que huelga decir que el motivo de este escrito no es más que desprestigiar a la tan adorada democracia que a todos nos han hecho tragar como el mejor de los sistemas políticos. Lo que realmente quiero decir con esto, es que la democracia moderna ha sido ideada para complementar al sistema económico actual, porque pensándolo bien, si el pueblo, que teóricamente posee el poder (cosa que ya he dicho que no está bien, pero está menos mal) delega la responsabilidad del cambio en un representante cuyos acompañantes (ministros), que no van a manifestar ninguna objeción ante ninguna propuesta del presidente, y él mismo, son en realidad burgueses (y esto ha ocurrido en toda la historia de la democracia moderna), obviamente van a favorecer a sus propios intereses, y los intereses de un burgués no van a ser otros que mantener sus privilegios ofrecidos por el mismo sistema económico.
Por no hablar de que en la situación de que se diera el excepcional caso de un gobierno dirigido por personas pertenecientes al pueblo que se dejaran la piel por él. Además de que no podemos saber a ciencia cierta si el propio poder les corrompería, también podríamos decir que estarían atados a los intereses de las grandes multinacionales, volviendo de nuevo a los grandes aristócratas anteriormente mencionados. Lo que haría que el gobierno mismo fuera visto como una simple marioneta. Y esto está pasando.
Hay otro factor que podemos añadir a esta pequeña parte de la crítica, que resulta bastante fácil de percibir, ya que podemos ver prácticamente a diario en los medios de comunicación o en simples debates políticos. Denomino a este factor "Distorsión de lo tolerable". He visto ya en muchas ocasiones cómo muchas ideas que deberían ser intolerables, como por ejemplo: El derecho al aborto, tema que causa muchas discrepancias entre sus partidarios y sus detractores, son tomadas como tolerables. En el caso del aborto es obvio que no se puede imponer a una mujer absolutamente nada que tenga que ver con su libertad para hacer con su cuerpo y su vida lo que quiera. Pero amparándose en la democracia con esa diversidad de ideas, hacen que lo intolerable (en este caso la libertad de la mujer), sea algo tolerable. Sé perfectamente que el tema del aborto es algo que causa tanta controversia que quizá no haya sido el mejor ejemplo, pero realmente veo con total claridad que cualquier factor que impida la libertad de decisión tanto de una mujer como de un hombre sobre sí mismo es intolerable.
Para poner un caso extremo y más inteligible aún. ¿Estaríamos dispuestos a ejercer nuestro voto para decidir en la ejecución de una persona? Ninguna democracia y ningún voto sería válido en tal caso, porque el asesinato es intolerable en cualquiera de sus formas, y no es ninguna imposición, simplemente me amparo en el sentido común, y si bajo el pretexto de que esa misma persona que será ejecutada, nos hallamos en la coyuntura de que su destino se debe a que ha asesinado a otra, en caso de que nuestra respuesta fuera el asesinato del asesino, ¿No nos convertiría esto mismo a nosotros en unos asesinos? Por esto es intolerable, porque ninguna forma de asesinato es tolerable, porque nada que atente contra otra persona es tolerable.
Este mismo factor favorece que los que se hacen llamar a sí mismos demócratas, pero que a su vez son liberales y conservadores, puedan poner como excusa perfecta que la democracia respeta cualquier tipo de opinión, eso sí, no respeta ninguna opinión que no se encuentre en el mismo espectro con el que predica, es decir, la democracia, y por lo tanto, los demócratas, nunca respetarán ninguna idea antidemocrática, y por lo tanto, no respetarán a ninguna persona que no crea en la democracia. Estableciendo así la base de un conocimiento de un camino ancho, pero que tiene bien establecidos sus límites a los lados. Dando lugar a que las únicas ideas políticas posibles tengan que ver con la izquierda o la derecha. Y esto, a su vez, produciendo que cualquier tipo de acto revolucionario se vea mermado con la excusa de que ejercer el derecho de protesta está mal, ya que todo cambio debe ser realizado en las urnas, y no en las calles.
*Anticipándome a cualquier acusación de que todo lo que digo se basa en imposiciones y dogmas propios; puedo decir que todo lo que yo puedo tomar como tolerable es algo que tiene mucho que ver con lo llanamente común. Ya que considero que en el caso del aborto, existe una gran mayoría que defiende la idea de libertad de cualquier mujer sobre sí misma.*
Después de haber explicado tanto la visión de cualquier poder político por mi parte, como los factores que hacen de una democracia algo que favorece a los aristócratas, liberales y conservadores, (ya que son estos mismos los más interesados en su desarrollo) pasaré a la crítica de la actual democracia representativa.
(Seguiremos en la siguiente parte: ¿Es buena la democracia? Parte 2.)
Como bien dice el título, este escrito no está dirigido al ámbito económico, sino al ámbito político, y si se me permite, al ámbito social. Me hallo en disposición de hablar de lo que supuestamente podemos entender como democracia y lo que realmente es, y cómo cualquier tipo de democracia, sea cual sea, no puede garantizar de ninguna de las maneras, la libertad del individuo.
Para comenzar lo que haremos será analizar etimológicamente la palabra democracia. Algo que ya se debe saber pero que aún así, aquí manifiesto, es que demos significa pueblo y cracia significa poder.
Bien, lo que esto nos indica es que la palabra democracia significa el poder del pueblo.
Partiendo de que una democracia implica poder, y que por el objetivo mismo de ésta, implica poder político, y partiendo de la premisa de que el poder mismo es nocivo y no debe ser aceptado por razones como que todo poder significa sometimiento, todo poder implica un dominador, y por lo tanto, una dominación en sí misma, además de que el poder debe estar ligado a la autoridad y por ende, debe hacer una diferencia entre individuos, impidiendo así una sociedad en la que todos los individuos que la compongan sean iguales, sería correcto afirmar que en los pilares mismos de la democracia, simplemente en su etimología, ésta no es más que otro sistema que impide la libertad.
Los impulsores de la democracia moderna tenían como fin la presunta liberación de los trabajadores, pero paralelamente, se desarrollaba un sistema económico no precisamente muy democrático. Lamentablemente, ése mismo sistema económico que se pretendía implantar por aquellos tiempos se encuentra actualmente en su máxima expresión. La existencia del capitalismo y de una democracia en un mismo espacio se podría equiparar al experimento del agua y del aceite, jamás se mezclarán; los intereses económicos de unos pocos nunca coincidirán con los intereses de un pueblo, suponiendo que la democracia tenga la capacidad de cumplir estos intereses.
Para que esta idea pueda ser entendida en mayor medida, me gustaría extrapolar esto que acabo de decir al mundo actual y escribirlo como si fantaseara con un ejemplo, ya que, como digo, no lo es. Lo que voy a explicar no es nada más que la realidad (a mi juicio): Los pueblos votan a unas personas (que ya de por sí son burgueses) que hacen propuestas en las que no hacen otra cosa más que mentir, y esto es bien sabido, pero además, en caso de que el gobernante elegido por la mayoría realice sus prometidas propuestas sin titubear (situación prácticamente utópica), los grandes aristócratas le pararán los pies en el mismo momento en el que éstos se vean en peligro. Por ejemplo: Si un país se encuentra en un régimen socialdemócrata, no interesaría a los mercados, ya que supuestamente la mayoría de riqueza se dedicaría al pueblo, y no a las élites financieras. Este es el motivo por el cual nunca se podrá ver una democracia socialista. Y con esto, no quiero decir que apoye a ninguna democracia socialista, ya que huelga decir que el motivo de este escrito no es más que desprestigiar a la tan adorada democracia que a todos nos han hecho tragar como el mejor de los sistemas políticos. Lo que realmente quiero decir con esto, es que la democracia moderna ha sido ideada para complementar al sistema económico actual, porque pensándolo bien, si el pueblo, que teóricamente posee el poder (cosa que ya he dicho que no está bien, pero está menos mal) delega la responsabilidad del cambio en un representante cuyos acompañantes (ministros), que no van a manifestar ninguna objeción ante ninguna propuesta del presidente, y él mismo, son en realidad burgueses (y esto ha ocurrido en toda la historia de la democracia moderna), obviamente van a favorecer a sus propios intereses, y los intereses de un burgués no van a ser otros que mantener sus privilegios ofrecidos por el mismo sistema económico.
Por no hablar de que en la situación de que se diera el excepcional caso de un gobierno dirigido por personas pertenecientes al pueblo que se dejaran la piel por él. Además de que no podemos saber a ciencia cierta si el propio poder les corrompería, también podríamos decir que estarían atados a los intereses de las grandes multinacionales, volviendo de nuevo a los grandes aristócratas anteriormente mencionados. Lo que haría que el gobierno mismo fuera visto como una simple marioneta. Y esto está pasando.
Hay otro factor que podemos añadir a esta pequeña parte de la crítica, que resulta bastante fácil de percibir, ya que podemos ver prácticamente a diario en los medios de comunicación o en simples debates políticos. Denomino a este factor "Distorsión de lo tolerable". He visto ya en muchas ocasiones cómo muchas ideas que deberían ser intolerables, como por ejemplo: El derecho al aborto, tema que causa muchas discrepancias entre sus partidarios y sus detractores, son tomadas como tolerables. En el caso del aborto es obvio que no se puede imponer a una mujer absolutamente nada que tenga que ver con su libertad para hacer con su cuerpo y su vida lo que quiera. Pero amparándose en la democracia con esa diversidad de ideas, hacen que lo intolerable (en este caso la libertad de la mujer), sea algo tolerable. Sé perfectamente que el tema del aborto es algo que causa tanta controversia que quizá no haya sido el mejor ejemplo, pero realmente veo con total claridad que cualquier factor que impida la libertad de decisión tanto de una mujer como de un hombre sobre sí mismo es intolerable.
Para poner un caso extremo y más inteligible aún. ¿Estaríamos dispuestos a ejercer nuestro voto para decidir en la ejecución de una persona? Ninguna democracia y ningún voto sería válido en tal caso, porque el asesinato es intolerable en cualquiera de sus formas, y no es ninguna imposición, simplemente me amparo en el sentido común, y si bajo el pretexto de que esa misma persona que será ejecutada, nos hallamos en la coyuntura de que su destino se debe a que ha asesinado a otra, en caso de que nuestra respuesta fuera el asesinato del asesino, ¿No nos convertiría esto mismo a nosotros en unos asesinos? Por esto es intolerable, porque ninguna forma de asesinato es tolerable, porque nada que atente contra otra persona es tolerable.
Este mismo factor favorece que los que se hacen llamar a sí mismos demócratas, pero que a su vez son liberales y conservadores, puedan poner como excusa perfecta que la democracia respeta cualquier tipo de opinión, eso sí, no respeta ninguna opinión que no se encuentre en el mismo espectro con el que predica, es decir, la democracia, y por lo tanto, los demócratas, nunca respetarán ninguna idea antidemocrática, y por lo tanto, no respetarán a ninguna persona que no crea en la democracia. Estableciendo así la base de un conocimiento de un camino ancho, pero que tiene bien establecidos sus límites a los lados. Dando lugar a que las únicas ideas políticas posibles tengan que ver con la izquierda o la derecha. Y esto, a su vez, produciendo que cualquier tipo de acto revolucionario se vea mermado con la excusa de que ejercer el derecho de protesta está mal, ya que todo cambio debe ser realizado en las urnas, y no en las calles.
*Anticipándome a cualquier acusación de que todo lo que digo se basa en imposiciones y dogmas propios; puedo decir que todo lo que yo puedo tomar como tolerable es algo que tiene mucho que ver con lo llanamente común. Ya que considero que en el caso del aborto, existe una gran mayoría que defiende la idea de libertad de cualquier mujer sobre sí misma.*
Después de haber explicado tanto la visión de cualquier poder político por mi parte, como los factores que hacen de una democracia algo que favorece a los aristócratas, liberales y conservadores, (ya que son estos mismos los más interesados en su desarrollo) pasaré a la crítica de la actual democracia representativa.
(Seguiremos en la siguiente parte: ¿Es buena la democracia? Parte 2.)
miércoles, 21 de mayo de 2014
Espera, amor.
¿Cuantos sentimientos pueden
guardarse en mi caja de ébano?
Desgastada por el tiempo
y las pequeñas grietas
del dolor profundo.
¿Cuantos sentimientos pueden
ser reprimidos
hasta que llegue el momento?
En cada poro de mi piel,
en cada suspiro del alma,
en cada gota de sangre
de este corazón que ama.
Todas las sinfonías
que tu triste voz tocaba
todas las viejas notas
vuelven al recuerdo prohibido.
¿Cuanto dolor he de sufrir
hasta que sienta tus labios?
¿Cuanta desdicha me espera
hasta que pueda besarlos?
¿Por qué existe la esperanza
si te envuelve en alegría
y después frustra la vida?
Espero a que el tiempo muera,
espero a que mi alma muera
espero, y muero esperando
a tu bella calavera.
Carlos Manuel González Prieto
sábado, 17 de mayo de 2014
Tristeza y Esperanza.
Hoy es uno de esos días
en los que el frío quema,
el agua seca
y las nubes son negras.
Hoy es uno de esos días
en los que la vida duele,
todo se desvanece
y nada ni nadie
puede arreglar mi caos.
Quizá tus labios y tu risa
o quizá tu intensa mirada
acudan a mis gritos
pidiendo auxilio.
Ojalá te acerques a mis ojos
ojalá acaricies mis sentidos
y me hagas olvidar al menos
la cadena de mi pecho.
---------------------------------
Te quiero sin conocerte
te amo sin poder verte
no puedo ni siquiera olerte
me conformo con escribirte.
Que abraces mis palabras,
bésalas porque son tuyas
al igual que el palpitante corazón
que alberga mi pecho.
Acude a mi llamada, por favor,
necesito escuchar tu voz,
e imaginar que son caricias
que la distancia me regala.
Deseo un abrazo de palabras.
Deseo unos labios que nunca hablan.
Deseo el tacto de tus letras
entre mi cara y la almohada.
Carlos Manuel González Prieto
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