jueves, 1 de mayo de 2014

Educación. Parte 3. La unilateralidad y el conocimiento único.

Como ya hemos visto anteriormente, en el sistema educativo actual existen muchos huecos y defectos, desde sus raíces hasta su máxima expresión. Pero un tema que no he tratado y que hoy traigo aquí, es el de la unilateralidad y el conocimiento único que nos presenta el sistema educativo. Pueden parecer palabras complejas que son difíciles de entender, pero su explicación es muy sencilla, así que sin más dilación, comenzaré a darle explicación a estos conceptos.

Cuando hablo de unilateralidad dentro del sistema educativo, a lo que me refiero es a que éste no tiene en consideración alguna tus opiniones o tus intereses personales, la educación como tal no es interactiva, no hay reciprocidad, en el momento en el que te enseñan, tú te limitas a escuchar y a recrear lo que has escuchado, no se da pie a que tú mismo crees tus propios métodos de pensamiento, todos los caminos ya están pre-diseñados para ti, tú sólo debes escoger el que más te guste, ahí es donde radica tú ínfima libertad.
Y esto no sería visto tan grave a mi juicio si no se tratara de un tema tan importante como tu propia educación; lo que te va a servir para desarrollarte como persona y poder serlo. 

Lo que esto produce en las personas es que no existan mentes con actitud crítica en ningún sentido, ya que han sido enseñadas a aceptar que deben escoger caminos pre-diseñados, pero inclusive, en el caso de que aún teniendo esta educación, por alguna extraña razón hayas tenido la suerte de haberte podido desarrollar con una mente crítica, el propio sistema educativo te frenará los pies, ya que en caso de que no obedezcas ni aprendas los conocimientos que allí te enseñan, no conseguirás absolutamente nada en tu futuro, y ellos saben la trascendencia que eso puede tener en tu vida. Básicamente, si tienes una actitud y mente críticas, tendrás que arrodillarte y obedecer como todos lo hacen, pero lo peor de ello, es que tú mismo sabes que lo estás haciendo, sabes tu situación y que no puedes escapar de ella.

Para la siguiente explicación es necesario tener en cuenta el significado del concepto burocracia, la burocracia es todo lo que tiene que ver con los escritos oficiales que tienen como fin acreditar y dar prueba de todo tipo de situaciones. El tipo de burocracia en el que yo me quiero centrar, es aquella que sirve como prueba para manifestar que has superado ciertas pruebas, en efecto, desde el graduado escolar, hasta cualquier licenciatura de cualquier carrera universitaria.

Todas las herramientas que te ofrece el sistema educativo tienen como fin la obtención de un título que acredita que has pasado por unas pruebas concretas con éxito, se considera sin ninguna base real que conoces los conocimientos que te han enseñado sólo con la obtención de un papel en el que se expresa que has pasado tales pruebas. 
A simple vista, puede parecer que el sistema educativo da muchas opciones a la hora de escoger lo que más te interesa, pero no es así, y es que el problema es que todo fin es el mismo, conseguir ese título y nada más, como ya dije antes, no hay otro camino más que el del título que acredite tus conocimientos, volvemos al tema de siempre, consideramos que un simple papel puede representar el desarrollo y el aprendizaje de ciertos conocimientos de una persona.

Para una mejor comprensión podemos poner un ejemplo claro: Imaginemos que quiero estudiar mecánica de automóviles, y para ello, leo por mi cuenta libros de mecánica, practico en el taller de un amigo arreglando pequeños problemas y voy haciendo tareas para aprender mejor el trabajo. Después de un tiempo conozco todas las piezas y puedo considerarme un mecánico ya que sé cómo he de arreglar cualquier tipo de problema ya que he aprendido la práctica y la teoría de lo que tengo que hacer. 
En ese caso, no importaría en absoluto lo que yo pudiera hacer o no, porque a ojos de cualquier institución o sistema oficial, yo no podría ser considerado como mecánico ya que no poseo un papel que lo acredite. Y lo que tendría que hacer es un curso de mecánica para conseguirlo, por lo tanto, debería seguir ese único camino para lograr lo que quiero, y ése mismo es el problema del que hablo, que sólo existe un camino, y ese camino es el oficial, y es el que debe ser considerado siempre como el principal y el mejor.

Sé el porqué de esta burocracia y esta importancia que se le da a los títulos; no podemos determinar cuanto sabe alguien si no le sometemos a un test general sobre esos conocimientos, pero en el ejemplo que he puesto ha quedado claro que si puedo arreglar todo tipo de averías y todo me ha ido bien, es obvio que tengo los conocimientos suficientes como para poder desarrollar mi trabajo de forma correcta, sin que nadie me haya tenido que enseñar a su manera y con conocimientos que quizá a mí no me interesen en absoluto porque han sido elegidos para mí por otros en vez de por mí mismo.

Tras haber dejado claro la unilateralidad del sistema educativo y los únicos caminos que ofrecen para llegar al conocimiento real, llegamos al siguiente concepto que podría considerarse como otro factor que acompaña al anterior. Esta relación de la que hablo se podría explicar brevemente bajo la premisa: Si sólo permitimos que las personas aprendan por un único camino, enseñaremos lo que a nosotros nos beneficie en ese único camino.

Cuando hablo de conocimiento único me refiero al hecho de tomar el conocimiento oficial como el verdadero, sin contrastar en absoluto las fuentes ni dejando cabos sueltos a la hora de cuestionar lo que se puede considerar como verosímil o falaz. Todas los temas que aprendes son conocimientos que desconoces, y que parten de una base en la que se obvia que el mismo debería ser sometido a un juicio crítico por la persona que lo está escuchando y aprendiendo. Se toma como cierto todo lo que se dice en una clase o todo lo que provenga del libro de texto, y nunca se tiene en cuenta si es cierto o no aquello que nos quieren inculcar, lo que da lugar a personas que se acostumbran a aceptar todos los conocimientos y versiones oficiales de las cosas sin tener una actitud crítica ni contrastar eso que se les está presentando. 

De hecho, ante los conocimientos que nos enseñan podríamos preguntarnos lo siguiente: ¿Quién tiene la suficiente capacidad o autoridad para decidir lo que toda una generación debe aprender o no para poder considerarse a sí mismos personas desarrolladas? La respuesta a esa pregunta es nadie. Nadie puede hacerlo y sin embargo lo hacen. Tú mismo sabes perfectamente tus intereses, y tú mismo deberías ser el que pidiera ayuda para aprender más sobre ellos.

Sabiendo que las personas en general son más dóciles y manejables si no tienen un pensamiento crítico ante lo que ven a su alrededor, es lógico que esto de lo que hablo esté hecho a propósito para que las mentes que son llevadas por este camino único no puedan diferenciar en lo que ellos como individuos creen que es correcto o incorrecto, ya que implantan unas bases que actúan como un filtro en su mente que acepta o rechaza todos los conocimientos que los de "arriba" consideran buenos o malos, en definitiva, crean una persona que sigue al rebaño y acepta o rechaza lo que quieren que aceptes o rechaces.

Todo ello enfocado a que tú mismo no seas tú mismo, sino lo que quieren que seas, no permitas que te manipulen de esta manera, sé perfectamente, y de hecho, ya lo he dicho anteriormente, que es muy difícil ser consciente de lo que te rodea y saber que lo que estás haciendo es tragar lo que te están imponiendo a ti y a todos sin querer salir de ello, pero actualmente lo único que se puede hacer es "pasar por el aro" y luchar mediante la concienciación de las personas que se encuentran a tu al rededor para colaborar juntos con el fin de que se acabe esta manipulación hacia todos.

(Esta es la tercera parte de mis artículos sobre la educación, si quieres acceder a la parte anterior Click Aquí )

Antes de finalizar con este artículo, me gustaría recomendar un vídeo en el que creo que se explica muy bien un punto de vista sobre el sistema educativo que me parece bastante acertado, el vídeo es un tanto largo pero merece la pena, así que si tienes tiempo después de leer esto, échale un vistazo. En él trata el tema de la educación como un concepto diferente a la enseñanza y lo separa de ésta, y eso me parece muy interesante y una manera muy acertada de analizar los conceptos.

domingo, 27 de abril de 2014

Incertidumbre.

Aún no entiendo la razón para pensarte cada noche
aún no le encuentro sentido al corazón que hay en mi pecho
no sé el porqué de tanto amor, tanto derroche,
tantos sueños absurdos en los que vuelves a mi lecho...

No sé si hallo un despertar en otros ojos
o si sólo quiero olvidar los tuyos propios.
Quizá piense en tus verdes campos de primavera
o quizá quiera encontrarme con las marrones hojas del otoño.

Pero sí veo claridad en pensamientos
de no encontrarme oscuridad carente de besos,
de ilusiones, esperanza y deseos.
Que no abandonen su estancia en mis versos.

Y que la luz de tu recuerdo sea tenue
que no me cieguen las pasiones olvidadas
que pueda ver la claridad allá a lo lejos
que ya jamás hagan efecto tus cortejos.

Ojalá pueda ver la luz en tu reflejo,
ojalá sea más brillante que tu pelo
que ame más, que muerda menos,
que siempre me mire a los ojos, 
sonriendo.

Carlos Manuel González Prieto

jueves, 24 de abril de 2014

Invierno.

Ojos azules y helados me desnudan
caben en mi hondo alma
dejan huella, 
hacen mella
con palabras.

Vertiginosa mirada la tuya
acompañada con blanca nieve
que sirve de riego a tus dos rosas
que aguantan aquél frío en tu mirada,

como un verano en invierno.

Quiero acercarme y sentir tu frío,
tu cálido frío.

Apartar las hojas secas del otoño
y adentrarme en tu invierno.

Que mis labios se conviertan en violetas
y que los tuyos se fundan entre ellas.

Que reaviven mi llama helada, 
que rieguen todas las plantas
de esta estación en mí
que parece, nunca acaba.

Para nostalgia.

Carlos Manuel González Prieto

domingo, 20 de abril de 2014

La Cerveza más Lenta.

A menudo nos encontramos en situaciones verdaderamente angustiosas, terribles, situaciones que nos derrumban por completo. Tristemente en la vida abundan estas situaciones, abundan aún más que las felices, pero es que, personalmente, ya no sé a qué llamarle felicidad. Mi percepción de la vida como humano que soy es que las personas que nos rodean ostentan el privilegio (mirándolo desde una perspectiva propia e individual) de ser nuestra vida. Si negamos esto, no somos humanos. Toda nuestra existencia está rodeada de la existencia de otros seres, y si partimos del principio de que la búsqueda de la felicidad es la búsqueda de uno mismo, no encontramos mayor felicidad que en seres que pueden descifrar nuestros pensamientos, nuestras aflicciones, aquello que intoxica nuestra mente, impidiendo que percibamos lo que nos rodea con completa claridad. Puedo afirmar con casi total certeza que todos tus sentimientos, desde los mejores hasta los peores, van a estar relacionados directa o indirectamente con otras personas.

Todos los seres humanos estamos fabricados con sentimientos, podríamos vernos como una red en la que compartimos lo que sentimos en cada momento. Dedicamos mucho tiempo a contarle a los demás lo que nos afecta, nuestras opiniones, nuestra vida. Y esto es porque sentimos la imperiosa necesidad de poder confiar en otro, de sentir que existen otras personas que pueden entender toda nuestra complejidad para así trasmitírnosla a nosotros mismos y tener la capacidad de encontrarnos mejor y en mayor estabilidad mental.

La mayor prueba de que las personas que nos rodean son nuestra vida es que uno de los peores sentimientos que puede sentir un ser humano es perder a alguien. No es necesario que alguien muera para perderlo, tan solo hace falta que algo que se encontraba en una relación, sea del tipo que sea, desaparezca.
Cuando uno pierde a una persona se siente atormentado por esos pensamientos de "lo que le podría haber dicho, lo que podríamos haber hecho..." todo son arrepentimientos, todo son angustias que nos pesan en el alma, única y exclusivamente porque sabemos que jamás podremos volver a sentir lo mismo que sentíamos al encontrarnos con esa otra persona. Lamentablemente, no nos damos cuenta de esto hasta que ocurre lo peor, y esto es un error muy grande, porque cuanto más des por aquella persona, menos tendrás que lamentar para cuando no esté.
Obviamente, podrá haber homenajes, podrás tener en tu recuerdo todo lo que sentías y honrarlo, pero jamás volverás a sentir lo mismo, con la pérdida de la persona va la pérdida de lo que te unía a ella.

Hace bastante ya escribí un texto que me gustaría compartir para este artículo, está relacionado con la parte de la pérdida de un sentimiento, del dolor más inhumano al tener que aceptar con absoluta resignación que ya no existe ni existirá nada, que todo queda ya en el recuerdo.


Para afrontar la pérdida no hay que olvidar, sino todo lo contrario, recordar. Recordar lo positivo, lo que te ha mejorado como persona, recordar que lo que eres ahora es causa de lo que fue aquello, que tu pasado moldea tu presente, y que a tu presente le espera un gran futuro, y si crees que no será así, tranquilo, cuanto más predispuesto estés a disfrutar del viaje, más cómodo vivirás.

martes, 1 de abril de 2014

Adiós, triste y gris Enero.

En los lúgubres salones
de este maldito corazón
he encontrado la esperanza
bálsamo para el dolor.

Vientos fríos recorrían
aquel espacio vacío
que dejó tu ausencia muda
en esta alma desnuda.

Ahora la luz resiste,
las cadenas se oxidaron
y ya están por romperse
los grilletes que dejaste.

Nada como sus ojos
destellos en la noche oscura
para revelarme la verdad.
Verdad que me emociona
permitiéndome olvidar
aquella dulce amargura
que me impedía caminar.

Vehementes soldados de colores
luchan contra lo sombrío
aquello ya conocido
que inundaba mi tierra
dejando el terreno baldío.
Era regada por besos
y sembrada con palabras.
Acabó con la muerte
por tu ausencia.

Pero otra tierra fértil aguarda
siembra amor, que no trigo,
tiene voz, que no muerte,
y de seguro, me temo,
que resistirá al invierno
de aquél triste y gris
Enero.

Carlos Manuel González Prieto

martes, 11 de marzo de 2014

Fraternidad, solidaridad y apoyo mutuo.

 No creo que haga falta decirlo pero aún así, lo voy a decir una vez más; todo lo que yo escribo aquí forma parte de mi opinión personal, mi intención con estos escritos no es sino la de informar y dar otro punto de vista más que se pueda considerar más o menos acertado dependiendo de la persona que lo lea y su ideario.
Bien, dicho esto, comencemos.

Hay tantas maneras de organización social como puedas imaginar pero a la única que hemos aspirado durante toda nuestra historia ha sido a un sólo tipo de organización social, y esta es la sociedad vertical.
Podemos hablar de la actual sociedad como una sociedad jerarquizada o sociedad vertical refiriéndonos a que hay distintas clases de personas dependiendo de ciertos factores que han ido cambiando según el sistema económico en el que se encontraban. Por ejemplo: En la época feudal las distintas clases de personas se dividían dependiendo de la familia en que nacieras o dependiendo de si escogías un camino religioso en tu vida. Explicándolo grosso modo se puede decir que existía una clase noble y otra clase llamada de muchas maneras, a la que a mí, personalmente, me gusta llamar pueblo llano.
En esta época los factores que definían tu clase eran muy distintos que en el capitalismo, que como su nombre indica, tiene como motor el capital, por lo tanto, si sois avispados, ya os habréis dado cuenta de que el factor que determina tu clase en el contexto actual es tu capital. A lo que me refiero con esta analogía es a que nunca ha importado el sistema económico en el que nos encontrásemos, ya que siempre se ha establecido este tipo de organización social sin dar lugar a la aparición de otras, dando por hecho que esta misma es la mejor e infundado prejuicios a todos los individuos pertenecientes a esta misma sociedad que les hacen pensar que cualquier otro tipo de organización social es imposible y que además está obsoleta.

A estas alturas del escrito os preguntaréis qué tiene esto que ver con la fraternidad, la solidaridad y el apoyo mutuo, pues bien. Uno de los conceptos más importantes que hacen que estas tres grandes ideas no prosperen en nuestra sociedad es lo dicho anteriormente, y es que encontrándonos en una sociedad vertical que no nos permite vernos como iguales, como hermanos de una misma especie, hace que aplicar estas ideas sea muy difícil.

Todo lo dicho anteriormente añadido a que únicamente estamos programados para pensar para y por nosotros mismos, no nos deja ver con claridad que la mejor opción, la más natural y la más humana es el ayudarnos entre nosotros. De hecho, si nos paramos a pensar y a analizar lo que debemos hacer para llegar al dudoso "éxito" del que siempre nos hablan, siempre nos encontramos con que nuestro propio producto como empresa que somos debe ser mejor que todos los demás y que, por lo tanto, debe hacer competencia a las demás empresas.
Si pensamos un poco en que debemos olvidarnos de intereses propios y reflexionamos sobre que la calidad del producto debe ser la máxima basándonos en que queremos lo mejor para la comunidad de iguales en la que vivimos y no en nuestros propios intereses completamente individualistas, nos damos cuenta de que lo mejor para todos es pensar en lo mejor para la comunidad, y no sólo para nosotros mismos, y esto, amigos, se llama fraternidad.

Somos seres humanos, y como tales, somos seres sociales, partiendo de esta base sería muy correcto afirmar que el hecho de apoyarnos en el otro es una completa necesidad. No somos nadie sin los demás, y los demás no son nadie sin uno mismo. Nada de lo que nosotros consideramos mundo funcionaría si no cooperásemos, pero aún así, establecemos una organización que crea unas diferencias gigantescas entre nosotros. La sociedad vertical de la que anteriormente he hablado es una de las mayores reticencias que nos impiden prosperar, este tipo de organización solamente nos limita como especie, estamos yendo en un camino individualista en el sentido económico; nos estamos convirtiendo en egoístas sin sentimientos.

Y no cabe duda de que si nos encontramos en esta situación a pesar de que nosotros mismos sabemos que no es la mejor para todos es porque hay ciertos intereses por parte de los grandes controladores de masas que nos idiotizan continuamente y que no permiten nuestro desarrollo natural como especie porque eso significaría el fin de sus privilegios.

Sería una necedad echarle la culpa solamente a estos privilegiados ya que si hay un enemigo bien grande y que se encuentra en todos nosotros ese es el ego, creo sinceramente que la mayoría de personas somos esclavas de este, damos demasiada importancia a nosotros mismos como individuo y dejamos al prójimo en segundo plano. Creo que deberíamos ser capaces de dar mucho más por las personas que nos rodean, porque esa es la naturaleza humana, así somos, y así nos necesitamos. Hoy en día la persona que pone en práctica estas ideas de fraternidad, solidaridad y apoyo mutuo es tratada como ridícula y no recibe lo que realmente merece, ya que estas ideas no son posibles, una vez más, sin una iniciativa común, una iniciativa en la que participemos todos con las ideas bien claras hacia lo que sabemos que es mejor.

Cuando lleguemos a comprender que no es necesario tanto amor propio y sí que lo es el amor hacia los demás nos daremos cuenta de que seremos mucho más felices y progresaremos en todos los sentidos.

No sólo las palabras en general sino la ciencia social a manos de una pilar del anarquismo de la talla de Kropotkin se han interesado por este tema así que ahí va un vídeo sobre el tema del apoyo mutuo en el que tiene un debate con Darwin: Click Aquí

Con respecto a la idea de que el ser humano es bondadoso y solidario por naturaleza sé que eso funciona con opiniones personales, pero en caso de que no creas en esta idea me gustaría terminar este artículo con una historia oriental que a mí, personalmente me gustó mucho:

Un sabio estaba sentado delante de un lugar en el que había mucha agua encharcada y este, ve cómo un escorpión va directamente hacia el agua y cae en ella. El escorpión comienza a ahogarse y el sabio alza su mano para cogerlo y salvarle la vida. Resulta que el escorpión le pica en la mano, y el sabio realiza la misma acción por segunda vez y el escorpión vuelve a picarle. Un hombre que pasaba por allí intervino diciendo: -¿Por qué sigue intentando salvar su vida? Deje que se ahogue. El hombre sabio, finalmente, dándose cuenta de que realizar la misma operación de nuevo significaría otro picotazo, coge una hoja y consigue salvar la vida del escorpión. Después de esto, el sabio alza la vista hacia el hombre que intervino y le dice: -La naturaleza del ser humano es ayudar, al igual que la naturaleza del escorpión es picar si se siente agredido, no podemos juzgarlo por ello, ya que simple y llanamente, cada uno sigue su propia naturaleza.

El egoísmo va en contra de nuestra propia naturaleza, el relativismo que nos dice: "Mientras a mí no me ocurra..." es cruel y no es propio de un ser humano.

Tendámonos la mano, pues sin la ayuda de manos que nos sujeten, nunca podremos alcanzar la cima; la cumbre de la libertad.



lunes, 3 de marzo de 2014

Nostalgia.

Nada ha sido en vano,
ahora lo entiendo, 
todo lo que ya fuimos
nunca será olvidado.

Quedará en nuestro recuerdo
en nuestra nostalgia perdida
entre besos y caricias
de cuando para mí fuiste la vida.

Vida que se oscurece
con el fin de nuestros días
con el fin de todo
lo que yo por ti sentía.

Sólo quedan remembranzas
sólo queda mi poesía
sólo quedan los recuerdos
de aquellas tristes alegrías.

Carlos Manuel González Prieto